Aplicando algunos conceptos de ecología al análisis de las comunidades virtuales.
Hoy voy a dejar un poco de lado las cuestiones técnicas y trataré de abordar un problema cada vez más habitual con el creciente número de comunidades virtuales: cómo valorar la madurez y "estado de salud" de un foro de usuarios con respecto al de otros foros similares.
A lo largo de su vida los foros pasan por varias fases fácilmente reconocibles. El esfuerzo de crear un foro exige entusiasmo y cierta habilidad técnica, y al principio suele haber gente muy motivada e implicada. Más tarde, a medida que el foro se va poniendo de moda, aumenta el porcentaje de usuarios novatos que acuden con preguntas básicas o simplemente lo consultan como manual de referencia pero sin atreverse a escribir en él. También aparece un porcentaje de usuarios que directamente tratan de abusar del foro (ignorando las reglas, o esperando que les hagan sus deberes o que el foro sea su pringado/esclavo/servicio técnico gratuito particular) y para empeorar las cosas el foro empieza a atraer a los bots.
En ese momento es fácil morir de éxito, la repetición una y otra vez de preguntas triviales y la lucha contra el spam y los usuarios que incumplen sistemáticamente las normas, sobrecarga e irrita a la moderación. Eso lleva a discusiones que atraen a los trolls, y aumentan más el trabajo de los moderadores para evitar el previsible y típico desenlace: broncas entre grupos de usuarios alineados en diferentes bandos con las consiguientes escisiones, creación de foros paralelos o incluso la total desintegración de la comunidad.
Aparte del aumento de recursos técnicos para mantener el creciente foro en un estado razonablemente ordenado, el proceso suele implicar también la pérdida de recursos humanos cuando los expertos, desgastados por la ausencia de preguntas interesantes, o los moderadores, obligados a recordar una y otra vez las normas, deciden que sería mejor invertir su tiempo en otros asuntos y se trasladan progresivamente a comunidades más pequeñas y elitistas. Todo ello implica la pérdida de calidad en los contenidos del foro.
Lo que nos lleva a una segunda cuestión interesante: ¿cómo valorar la estabilidad de un foro?
Una posible aproximación al problema podría venir, desde mi punto de vista, de la ecología teórica. Un aliado no tan insospechado si pensamos en los foros como ecosistemas complejos en los que no faltan muestras de simbiosis, parasitismo, predación, competencia y territorialismo. Mi idea por tanto será aplicar varios conceptos clásicos de ecología y ver qué ocurre; más concretamente voy a comparar tres comunidades de foreros (esDebian, EsLinux y Ubuntu-hispano) mediante el cálculo de su "biodiversidad".